Ecografías diagnósticas

La ecografía es la prueba diagnóstica clave para toda embarazada: desde la vaginal, que se realiza las primeras semanas de gestación para comprobar que el embrión está bien implantado, pasando por las ecografías de las semanas 12 y 20 o la del tercer trimestre.

- En la semana 12, es fundamental comprobar el grosor del pliegue nucal a través de la ecografía denominada translucencia nucal, que puede dar la voz de alarma sobre posibles anomalías fetales. No obstante, las alteraciones cromosómicas sólo pueden diagnosticarse al cien por ciento examinando células o ADN fetal, ya sea del líquido amniótico, de la sangre o de las vellosidades coriales.

- En la semana 20 de embarazo se practica otra ecografía fundamental para comprobar el desarrollo del bebé, la ecografía anatómica de alta resolución. Esta prueba intenta verificar la buena salud del bebé (explora sus movimientos, la cantidad de liquido amniótico. La presencia de miomas en el útero, la buena colocación de la placenta, el cordón umbilical…) y realiza un amplio recorrido por todas las estructuras y órganos del bebé.

- En cuanto a la ecografía del tercer trimestre, los especialistas están muy pendientes de la colocación del feto de cara al parto. Las llamadas presentaciones podálicas (de nalgas, de pie) o transversales (el niño está atravesado en el vientre materno) pueden dificultar el parto vaginal si el bebé no cambia de postura a tiempo. También en esta prueba se pueden detectar anomalías que no se han podido observar en la semana 20.